martes, 01 de mayo de 2007

¿UN JUDAS?

JUDAS

Eres un Judas. Una expresión que surgió como consecuencia del rifi-rafe vivido en el pasado pleno municipal, entre los señores Vacas y Fernández-Reinante. Una palabra que faltaba, como lamentable ingrediente, en el escenario circense de la vida política municipal de Ribadeo. La puso de moda y de actualidad el alcalde de Ribadeo, el Sr. Vacas, cuando, hace días, refiriéndose al concejal disidente de su grupo de gobierno, Sr. Fernández Reinante, manifestaba en los medios: “a la gente como él la historia ya le ha puesto nombre: Judas”. Una expresión disonante en la boca de un regidor. Sobre todo, después de haberle retirado su confianza y apartado de las tareas del gobierno. No tuvo en cuenta el alcalde el consejo que D. Quijote le dio a Sancho cuando este se iba a gobernar la Ínsula Barataria: “Al que has de castigar con obras, no trates mal con palabras”.
No pretendo analizar, ni justificar, los hechos y actitudes que rodearon las relaciones del concejal, Sr. Fernández Reinante, con su jefe de filas y sus compañeros de partido y que desembocaron en su expulsión del equipo de gobierno del que formaba parte. Porque el análisis no me parece tan simple si uno no conoce los detalles que lo rodearon. ¿Cuáles fueron las razones que le impulsaron a esa ruptura? ¿Fueron puramente personales o ideológicas? ¿Fue un traidor a la obediencia debida a sus compañeros en el gobierno o, más bien, una respuesta de fidelidad a los ideales del partido socialista en el que militaba, pisoteados por el alcalde? ¿No le sería aplicable, más bien, el apelativo de “incauto”? Sólo él puede responder a estos interrogantes. De su respuesta depende que se haga o no acreedor a este nombre.
A la vista de los hechos transcurridos en esta ya larga etapa de gobierno, cabe preguntarse si no le será, más bien, aplicable esta expresión al alcalde de Ribadeo, verdadero responsable del incumplimiento e infidelidad a las promesas electorales hechas a los ribadenses. Porque “Judas” es, también, quien traiciona los ideales que representan las siglas bajo las que él se presentó a la alcaldía y en virtud de las que mucha gente le dio su voto. Ideales socialistas que él se encargó de desmentir y traicionar a lo largo de su trayectoria en el gobierno, dedicando sus esfuerzos a potenciar unos modelos de gobierno, neoliberales y capitalistas, que se distinguen por su mayor rentabilidad monetaria, mientras quebrantaba las promesas de honestidad, austeridad y transparencia que figuraban en su programa. El abandono total del programa de gobierno que ofreció a los ribadenses en las elecciones pasadas es la prueba de su traición. Traición que se hizo palpable ya a los pocos días de tomar posesión de la alcaldía cuando asistió a la manifestación contra el relleno de la ría, y a los dos días se marchó a Santiago a prestar su consentimiento a este relleno. Y todas las actitudes que siguieron después no fueron otra cosa que una constante traición a su programa de gobierno.
¿Quién se hace, pues, más acreedor a este nombre? ¿Quién es en esta historia el verdadero traidor a unos ideales y a unas promesas con las que se prometió gobernar al pueblo de Ribadeo? Una incógnita pendiente de despejar, pero que los hechos vividos en esta legislatura señalan abiertamente como culpable al Sr. Vacas, alcalde de Ribadeo, que gusta de descubrir la paja en el ojo ajeno, mientras usa el parche de los piratas para no ver la viga en el propio.- José Mª Rodríguez

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