Jueves, 10 de mayo de 2007

?QU? HACER CON EL VOTO?

?QU? HACER CON EL VOTO?
Ha llegado la hora de renovar los gobiernos que habr?n de dirigir los concejos. La llamada a las urnas, en la que tanto insisten los profesionales de la pol?tica, los modernos mes?as que nos ofrecen el para?so, choca con la sensaci?n de cansancio y desenga?o en el que vive la mayor parte de la sociedad.
Y esto es as? por la negativa influencia que ejercen entre la gente los esc?ndalos de corrupci?n, conocidos y no conocidos, en los que, cada vez con m?s frecuencia, se ven envueltos muchos pol?ticos. Y la muestra la tenemos en Ribadeo al saltar a los medios lo que se dec?a en voz baja en los corrillos: el caso Lodeira. El lamentable espect?culo que los pol?ticos est?n dando cuando se enzarzan en absurdas pol?micas que no interesan a nadie y que los distancian, cada vez m?s, de los problemas reales del pueblo, no es, tampoco, ajeno a la pasividad popular. Otro factor importante que condiciona esta pasiva actitud es el sistema de listas cerradas que le imponen al pueblo, que hace que los ciudadanos no se sientan eficazmente representados por unas personas que deben su obediencia a los partidos, en detrimento del servicio a la sociedad. Y, finalmente, es frecuente que las discrepancias y diferencias ideol?gicas de los electores se vean sacrificadas en aras de unos pactos que luego conforman entre ellos con el ?nico fin de alcanzar el poder. Y cuando esto es as?, ?qu? sentido tiene votar a unos o a otros? Si no se respetan las diferencias de criterios e ideolog?as, ?en qu? se diferencias unos candidatos de otros? ?A qui?n votar, entonces, se pregunta la gente? ?Qu? actitud adoptar, pues, ante esta pr?xima convocatoria electoral en la que el pueblo sabe de antemano que lo que se va a dilucidar son los intereses de ciertas personas o partidos pol?ticos, por encima de los intereses de los ciudadanos? Pr?ximas ya las elecciones municipales, cuatro son las opciones posibles que tienen los ciudadanos: 1? Votar a un determinado partido. 2? Abstenerse de acudir a las urnas. 3? Emitir un Voto Nulo. Y 4? Votar en Blanco.
En cuanto a la primera de estas opciones, ?qu? supone votar a un partido? Supone tener que otorgar gratuitamente nuestra confianza a un determinado grupo de personas que nos impone un determinado partido. Un grupo de personas que, sin haber sido seleccionadas por nosotros, van a representarnos, pudiendo actuar luego a su antojo en nuestro nombre y sin que podamos ejercer control alguno sobre sus actos, porque no est?n sujetas, por mandato imperativo, al control de los electores, sino subordinadas a la pol?tica del partido que les presenta. Las consecuencias a las que nos conduce esta situaci?n es que, olvidando las promesas hechas a los ciudadanos, ejercer?n la pol?tica en beneficio del partido que les presenta y de sus intereses privados, de donde, muchas veces, nace la corrupci?n, el abuso de poder y el tr?fico de influencias. Y esto es lo que suele pasar cuando los ciudadanos dan su voto a un partido y luego se lavan las manos una vez depositada la papeleta en las urnas.
En cuanto a la segunda opci?n, ?qu? implica la Abstenci?n? El no acudir a las urnas - actitud que los partidos condenan sin excepci?n - puede ser interpretado como una discrepancia del ciudadano con el r?gimen pol?tico establecido, el desinter?s por la pol?tica, una acci?n de castigo a los partidos o una actitud de indiferencia y pasotismo, provocada por el cansancio y el desenga?o. En una palabra, la abstenci?n es una deslegitimaci?n del sistema. Pone de manifiesto una profunda separaci?n, entre los dirigentes pol?ticos y sus programas, con los ciudadanos. Esto la convierte en una opci?n de ambigua interpretaci?n y muy criticada y temida por los partidos, que luego manipulan a conveniencia. La tercera opci?n, el Voto Nulo. Si es voluntario, supone una discrepancia con las reglas establecidas en el sistema electoral. No permite averiguar la voluntad que el elector pretende expresar. Refleja el cumplimiento del deber ciudadano, pero expresa una protesta o desacuerdo hacia el r?gimen pol?tico establecido.
Y en cuanto a la cuarta opci?n, el Voto en Blanco, ?qu? representa? En primer lugar, cumplir con un deber democr?tico. Expresa nuestra disposici?n a participar en el sistema establecido. Pero implica un rechazo o distanciamiento del elector frente a las opciones concurrentes en ese momento a los comicios por los que no se siente representado. Es la ?nica forma que tienen los ciudadanos de demostrar el desacuerdo con esos candidatos concretos aspirantes a la alcald?a. Resumiendo. Quienes vean sus inquietudes reflejadas en una lista determinada, pueden votarla. Los que discrepen del sistema pol?tico establecido podr?n abstenerse de acudir a las urnas. Aquellos que, estando de acuerdo con el sistema, discrepen de las reglas establecidas tienen el voto nulo como expresi?n. Y, finalmente, quienes acepten el sistema establecido, pero no se sientan representados por las listas concurrentes a los comicios o sus programas, tienen el VOTO EN BLANCO como respuesta. El voto en blanco se ejerce depositando el sobre en la urna, sin papeleta en su interior. Y como los votos en blanco son votos v?lidos, la Ley Electoral deber?a otorgarle las correspondientes sillas vac?as que le hubieran correspondido en los resultados electorales para expresar la voluntad de esos electores en el arco municipal y manifestar as? la falta de apoyo de que carecen los elegidos. Y aunque el mundo de la pol?tica y de quienes hoy se dedican a comerciar con ella s?lo inspira rechazo a los ciudadanos, estos deben hablar. Deben decir con su voto lo que piensan de los pol?ticos que se presentan. Y al candidato que salga elegido, si los electores no votan en blanco, me atrever?a a recomendarle, muy vivamente, que se leyera despacio los sabios consejos que Don Quijote le dio a su escudero Sancho cuando lo envi? a ejercer el gobierno de la ?nsula Barataria. No cabe duda de que le ser?n de provechosa utilidad. Sobre todo al pueblo a quien van a gobernar.- Jos? M? Rodr?guez.

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