S?bado, 15 de mayo de 2010

PLENO DE MAYO EN RIBADEO

            Escaso el número de público asistente. Unas 15 personas. Como suele ser habitual, se comienza la sesión con el equipo de megafonía, si se le puede llamar así, apagado. Subsanado el olvido, demostrativo de la poca consideración que el público goza en la estima de los concejales, dan comienzo las sesiones de un pleno que será modelo de orden y serenidad donde los haya, comparado con lo que suele ser habitual.

            Se aprueba sin discusión el acta del pleno anterior, con unas matizaciones del concejal de URPI, el Sr. Rivas.

            El punto siguiente, relativo a las resoluciones de la alcaldía, transcurre con muy pocas intervenciones, sin nada especial que reseñar, pues las preguntas al equipo de gobierno fueron muy pocas, algunas sobre la sanción impuesta a un pub y por la jornada parcial de un trabajador social.

            El punto siguiente, sobre dos licencias de primera ocupación, fue aprobado por unanimidad.

            De las alegaciones hechas al Plan de Ordenación del Litoral (POL), materia del punto tercero que se aprobó por unanimidad, el público no se enteró de nada pues no se hizo referencia alguna a ellas. No sólo carecieron de la delicadeza de informar con anterioridad a los vecinos de Ribadeo sobre este aspecto fundamental del urbanismo, que afecta a muchos vecinos, (salvo el esfuerzo hecho por UPRI que dio charlas informativas en las zonas afectadas por este Plan), sino que ni siquiera en el pleno se dignaron explicar al público, ni el contenido del Plan ni las alegaciones hechas por el concejo en nombre de los ciudadanos. Esta es la fiel expresión del peso que tienen los vecinos en las decisiones de sus representantes.

            El quinto punto sobre la aprobación de las bases para la solicitud de ayudas para las Áreas de Rehabilitación Integral de Ribadeo y de Rinlo, facilitando el acceso a las ayudas a obras de menor cuantía, fue aprobado por unanimidad.

            Sobre la aprobación del Convenio de colaboración en la gestión comercial del polígono industrial, entre el concejo y SEPES, lo que constituía el punto sexto de la convocatoria, hubo varias intervenciones, como la del Sr. Rivas que anunció su abstención por oponerse a la asunción de unas competencias de conservación sin presupuesto económico. O la del PP que sugirió al equipo de gobierno que se aprovechara a la Agencia de Desarrollo Local para este fin.

            El punto siguiente, sobre la aprobación definitiva de la modificación del Reglamento del Hospital-Asilo de Ribadeo fue aprobado con los siete votos a favor del PP y del PSOE y la abstención del BNG y de UPRI. Una grave injusticia que se comete con esta aprobación poniendo en pie de igualdad en su derecho de ingreso en esta institución a los emigrantes retornados con los residentes en la localidad. La injusticia está, en mi opinión, en que no debe tener el mismo derecho una persona que se pasó ciertos años de su vida en el extranjero, desvinculada del concejo, que otra que durante toda su vida residiendo en Ribadeo contribuyó con sus impuestos al sostenimiento de la mencionada institución. Sería curioso saber qué circunstancias movieron al PP a proponer esta modificación.

            El punto octavo, sobre la adjudicación de las obras de acondicionamiento de la carretera urbana que va desde la rotonda de Piñeira a la de la Vilavella, transferida por Fomento al concejo, que goza de un presupuesto muy importante, dio origen a varias intervenciones que, finalmente, acordaron que quedara su tratamiento para un futuro pleno. Su adjudicación a Aguagest, frente a otras empresas señeras en la ejecución de obras públicas, fue puesta en duda por varios grupos, principalmente por el PSOE que calificó esta adjudicación como de “un traje a la medida” y que, ante la ausencia del apoyo de los técnicos jurídicos, reclamó un estudio más profundo del tema antes de su aprobación, llegando incluso a insinuar la existencia de una posible y grave prevaricación por considerar que esta empresa pudiera cobrar por duplicado algunos contenidos de la obra que viene obligada a ejecutar por su contrato con el concejo. Una muy grave sospecha, sin tener en cuenta que es precisamente ese grupo político quien se distingue por ver la paja en el ojo ajeno, ignorando la viga en el propio.

            El punto noveno, sobre la desafección y permuta de un camino en A Ponte (Arante), fue aprobado por unanimidad.

            En el punto siguiente se trataron diversas mociones presentadas por los grupos políticos. Una del PSOE, sobre la TV, que fue tachada por todos de extemporánea por haber sido presentada antes del cambio. Otra de URPI sobre el cobro irregular de los recibos del consumo eléctrico. Y otra del PP sobre una mejor atención al puerto comercial por parte de Fomento. Finalmente, otra de UPRI, sobre el expediente abierto a la trabajadora del piso tutelado de mayores, en la que pedía su retirada. Fue aprobada en los términos de solicitud al alcalde.

            El pleno continuó con el espacio de Ruegos y Pregunas, al que no hago referencia por no poder asistir.

           


Comentarios

Añadir un comentario