Mi?rcoles, 21 de junio de 2006

LAS CONSECUENCIAS DE GOBERNAR SIN PROGRAMA

GOBERNAR SIN PROGRAMA

Nunca, en la historia de los tiempos recientes, han gozado nuestros ayuntamientos de tanto poder y autonom?a, de tantos recursos y tantos medios para llevar adelante una gesti?n eficaz y brillante. Mayor disponibilidad presupuestaria, m?s recursos humanos y dotacionales, y, sobre todo, mucho m?s personal contratado y generosamente pagado. Pero si analizamos la actividad actual que desarrollan, con aquella que se efectuaba en tiempos pasados, hay algunos concejos que no resisten la comparaci?n.
El de Ribadeo, sin ir m?s lejos, es un ejemplo. Nunca en su historia alcanz? niveles tan altos de personal trabajando a su servicio. Nunca alcanz? cifras tan altas de gastos en n?minas de personal. Multiplic? los gastos con contrataciones de lujo e innecesarias. ?Y qu? trabajo est? haciendo hoy el ayuntamiento, que pueda justificar su existencia, despu?s de privatizar la recaudaci?n de los impuestos, la gesti?n del agua, el punto limpio, y otros servicios?
?A qu? dedican su tiempo nuestros gestores en el concejo? ?C?mo justifican el salario diario de 22.500 de las antiguas pesetas el alcalde y de 12.300 su segundo de abordo? El crecimiento actual de Ribadeo, no se debe al impulso municipal. Es la iniciativa privada, el motor de su crecimiento, que arranca y se desarrolla por impulso de factores ajenos a la labor de este gobierno. ?En qu? se entretienen, entonces, nuestros gestores?
Cuando se gobierna sin programa, como en este caso, no hay objetivos. Se va tratando de resolver el d?a a d?a. Los grandes retos que Ribadeo tiene pendientes, han de esperar tiempos mejores. Un geri?trico digno de esta villa, con capacidad suficiente para su poblaci?n actual y futura. Unas viviendas sociales que ofrezcan alternativas a los que no tienen vivienda, ni posibilidad de poder alcanzarla. La creaci?n de las adecuadas infraestructuras para que la masa forestal del concejo se traduzca en riqueza para nuestro mundo rural. Los aparcamientos necesarios para que la gente pueda acceder a nuestra villa con comodidad. Una regulaci?n adecuada del Plan de Urbanismo, limitando las alturas para que el sol entre en las calles. Aplicar la normativa y no mirar para otro lado cuando se cometen ilegalidades en la construcci?n. La creaci?n de zonas verdes, para tener una villa m?s humana y habitable, sin concesiones a la especulaci?n.
Nuestros gestores invierten su tiempo en hacer cosas que nada tienen que ver con el desarrollo y las necesidades de nuestra villa. Cosas como la instalaci?n de un ascensor en la Atalaya, cuya conservaci?n y atenci?n gravar?, de forma importante, las arcas municipales. O los mu?ecos colocados hace ya tiempo en la villa. El derroche de dinero empleado en se?ales innecesarias, que en nada mejoran las que ya exist?an, y el p?simo mobiliario, ya oxidado, que compraron para humanizar nuestras calles. Y otras actuaciones intrascendentes que en nada serio contribuyen a dise?ar el futuro de nuestra villa y cubrir nuestras necesidades prioritarias. En esos juegos se entretienen y en viajar pasan su tiempo. Pero, las viviendas sociales, el pol?gono, el Plan General de Urbanismo y la circunvalaci?n siguen en donde estaban.
Y esto es lo que pasa por gobernar sin aplicar un programa. Unos a?os perdidos en los que no se hizo otra cosa que gravar a los ciudadanos con nuevos y mayores impuestos para subirse sus n?minas y dedicarse a presentar denuncias en los juzgados. La actual vida municipal est? en los momentos m?s bajos de su historia. La decepci?n es general. El pueblo est? indignado y cansado de ver tantos viajes y tanto juzgado. Por ello, por no hacer lo que prometi?, creemos que este gobierno ha perdido la legitimidad y la suficiente fuerza social para seguir gobernando en nuestro nombre.- Jos? M? Rodr?guez

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