Lunes, 24 de julio de 2006

FEISMO EN RIBADEO

FE?SMO EN RIBADEO

Fe?smo. Una palabra que las Jornadas sobre Patrimonio que se acaban de celebrar han puesto hoy de moda y de actualidad en Ribadeo. La utiliza la gente para referirse con ella al urbanismo o a las construcciones cuando por su fealdad, causan desagrado y aversi?n. Y especialmente se refieren con ella a ciertos edificios que por sus formas externas o por el tratamiento dado a sus elementos de acabado exterior desentonan de la tipolog?a tradicional y rompen la armon?a con el entorno en el que est?n situados.
Entre las causas que pueden motivar el fe?smo cabe se?alar el mal gusto imperante, la especulaci?n, el af?n de imprimir a las edificaciones un cierto aire de modernidad que las distinga de las dem?s y, sobre todo, la dejadez de los concejos que, en beneficio de los dona ferentes, permiten toda clase de abusos y aberraciones.
Decir que la villa de Ribadeo est? invadida por el fe?smo ser?a exagerar demasiado. Abundan en ella edificaciones, y muchas, tanto antiguas como modernas, que merecen un aplauso al buen gusto por la armon?a que guardan con el entorno.
Pero, aunque ya pasaron los tiempos de aquella moda imperante en el Ribadeo de los a?os sesenta y setenta, de revestir las fachadas con azulejos, no es menos cierto que a?n quedan ejemplos se?eros de edificios que, por una u otra raz?n, desentonan del conjunto en el que est?n ubicados.
Un breve recorrido por las calles y plazas de nuestra villa nos ofrece variopintos ejemplos demostrativos del fe?smo a?n hoy imperante, y que, al mismo tiempo, nos hablan de la dejadez del concejo a la hora de velar por el cumplimiento de las normas que regulan el buen gusto y la est?tica.
Para empezar, lo que m?s resalta del fe?smo urban?stico en esta villa son esos edificios de siete u ocho plantas que destruyen la imagen tradicional de Ribadeo.
Algunas fachadas de ciertos edificios, construidos recientemente, son, tambi?n, un claro exponente de fe?smo, por su acabado exterior. Se ven con frecuencia voluminosas fachadas, mon?tonas en su dise?o y con unos materiales inapropiados utilizados en su acabado exterior, que destruyen la debida armon?a con el entorno.
Rompen, tambi?n, la armon?a del conjunto en que se ubican muchos edificios que por sus alturas, al lado de construcciones mucho m?s bajas, parecen chimeneas alzadas al cielo en una ciudad industrial de principios del siglo pasado.
Alg?n edificio hay a?n que, en un in?til esfuerzo por imitar al vecino, qued? ah? como exponente de la falta de gusto de los gestores de aquella ?poca. La reconstrucci?n de la antigua plaza de la Fuente Nueva, aceptable, por otra parte, en su conjunto, pero que merec?a una fuente de corte cl?sico, en hierro o siller?a, m?s en concordancia con el estilo y la antig?edad del rinc?n que la acoge, es otro ejemplo. En su lugar colocaron un elemento cubista, que no armoniza con el entorno.
Y lo mismo pas? con las rid?culas estatuas de los cocos o la de Ib??ez, acabadas con vivos colores que desentonan con unos entornos en los que resalta la sobriedad y la austeridad. O los m?dulos para iluminar la Atalaya, verdaderos ejemplos de fe?smo decorativo, hoy ya fuera de uso y abandonados, pero que a?n siguen all? presentes para dar testimonio de la poca sensibilidad est?tica de sus autores.
Y, sin tratar de ser exhaustivos en esta enumeraci?n, otros exponentes de fe?smo se podr?an ir se?alando, todos ellos demostrativos del poco cuidado que desde el gobierno local se pone a la hora de conceder las licencias o de ejecutar ciertas obras. Todo ello es una muestra evidente de la necesidad que tiene el concejo de contar con asesores cualificados y suplir de esta forma la falta de preparaci?n de algunos alcaldes.- Jos? M? Rodr?guez

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