S?bado, 11 de noviembre de 2006

LA PROTECCI?N DEL LITORAL

LA PROTECCI?N DEL LITORAL


La ubicaci?n de las piscifactor?as en el litoral de la costa de Ribadeo ha creado divisi?n de opiniones entre la gente. Est?n a favor de ellas los propietarios de ciertas parcelas, situadas en el litoral, afectadas por su ubicaci?n. Personas que esperan mejorar su posici?n econ?mica con el valor de sus propiedades. Tambi?n lo est?n aquellos otros que sue?an con colocar a sus hijos en ellas. Y nadie duda de que esa actitud es muy humana, pues a nadie le amarga ver mejorada as? su fortuna.
Pero no faltan otras personas, particulares o colectivos, que, conscientes del impacto ambiental negativo que implica la instalaci?n de esas industrias en el litoral, se pronuncian, no en contra de su establecimiento en nuestro concejo, sino en contra de su situaci?n en lugares de especial protecci?n y alta sensibilidad ambiental, como son los se?alados por el LIC de As Catedrais y la zona ZEPA de la r?a de Ribadeo. Y lo hacen para salvar de la depredaci?n humana lo que a?n queda de bello en el litoral. Por eso, ante la falta de una adecuada planificaci?n urban?stica del litoral, ante la amenaza depredadora del hombre y, lo que a?n es m?s grave, ante el incumplimiento de las leyes de protecci?n de la naturaleza por parte de administraciones y particulares, levantan la voz en defensa de esos bellos parajes de nuestras costas, que a?n hoy permanecen intactos, pero que van a quedar destrozados en breve si no se pone remedio.
Es sorprendente la ligereza con que las distintas administraciones, tanto la local como la auton?mica, est?n tratando este tema. Los responsables pol?ticos, encargados de velar por la protecci?n del litoral, no s?lo soslayan su obligaci?n, sino que le vuelven la espalda, abandon?ndolo todo a la voracidad de los depredadores. En el caso de la piscifactor?a de Rinlo, la administraci?n auton?mica, actuando con descoordinaci?n entre sus distintas conseller?as, facilit? la continuidad de unas obras en una zona de especial protecci?n y que implican un grave da?o para los espacios all? protegidos. El ayuntamiento otorg? una, al parecer, dudosa licencia de obra, al carecer del preceptivo permiso de Costas para la ocupaci?n de la zona de protecci?n y de la autorizaci?n de actividad por parte de la Conseller?a de Pesca. Unas actuaciones, contra las que tuvieron que proceder los tribunales, paralizando las obras. Y en esta l?nea, nos encontramos, al mismo tiempo, con otras muchas actuaciones sobre un territorio en peligro, con un futuro sin definir y sobre el que no se ejerce control alguno. Sin planificaci?n alguna, se camina a ciegas hacia el futuro, improvisando las soluciones a los problemas que el d?a a d?a presenta. Vendr?n luego las lamentaciones, como est? ocurriendo con el paso de la autov?a por Vilasel?n y Pi?eira.
Una m?nima parte del litoral de este concejo ya est? hoy protegido por el LIC, desde la Playa de Augas Santas hasta las proximidades del Castro de As Grobas, en Vilasel?n, en donde comienza la zona ZEPA de protecci?n de la r?a de Ribadeo. Pero, como reconoce la Xunta, en su Informe sobre el Plan de Urbanismo de Ribadeo, es una protecci?n insuficiente, porque es muy limitada. Y es ineficaz, porque no se cumple ni se respeta. Es necesaria una Ley espec?fica para Galicia, capaz de blindar el litoral que tenemos, frente a los proyectos expansionistas y especuladores de las grandes empresas e inmobiliarias. Es necesario ampliar la red de espacios protegidos para salvar lo poco que a?n queda de ellos en el litoral. Es necesario despertar la conciencia social sobre estos temas y trasladarlos a los pol?ticos, exigi?ndoles claros compromisos en sus programas electorales. Y es necesario, tambi?n, limitar a los concejos las competencias en urbanismo para evitar las consecuencias, siempre posibles, de ceder ante las presiones de los dona ferentes de siempre: promotoras e inmobiliarias. Porque, de continuar por este camino de urbanismo incontrolado, fruto de la demasiada discrecionalidad de que disponen los concejos en el tema de urbanismo, llegar? pronto el momento en el que la gallina de los huevos de oro se agote, y nuestros hijos no tendr?n ni un trozo de espacio natural para poder tomar el sol frente a la mar o jugar a los bolos.- Jos? M? Rodr?guez

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