S?bado, 09 de diciembre de 2006

EL AYER Y EL HOY DE RIBADEO

EL AYER Y EL HOY DE RIBADEO

Se dice que las comparaciones son siempre odiosas. Y sobre todo en este caso porque los extremos que entran en el examen comparativo son producto de circunstancias distintas. Por eso no son siempre fiables.
Comparar la vida del Ribadeo de antes con el de ahora no parece tener mucho sentido. Pero es indudable que se pueden hacer comentarios ilustrativos de ambas situaciones para aprender del pasado. Pues ?la historia es maestra de la vida? (Cicer?n).
Hay quienes defienden a ultranza la forma de vida actual al compararla con la que en Ribadeo se viv?a en aquellos tiempos pasados de la posguerra, tiempos ?de hambre y de miseria?. Y hay otros para los que cualquier tiempo pasado fue mejor, tambi?n en Ribadeo. Posturas las dos muy respetables, pero que traen a la memoria aquel axioma latino que dice: in medio stat virtus.
Y las evidencias est?n ah?, aunque su interpretaci?n sea distinta, dependiendo de quien la haga. Es evidente que la sociedad de entonces padec?a m?s carencias que la actual. El progreso que han supuesto los a?os transcurridos desde aquel entonces ha aportado mayor riqueza, bienestar y protecci?n social en toda Espa?a. Pero eso no quiere decir que la sociedad de hoy sea m?s feliz y viva de forma m?s humana que la de entonces, a pesar de tener m?s riqueza y bienestar. Al fin, si la felicidad ?es el estado del ?nimo que se complace en la posesi?n de un bien? (DRAE), quiere esto decir que la felicidad no depende tanto de los bienes que uno pueda tener, como del hecho de la complacencia que inspira su posesi?n, lo que le da un car?cter m?s espiritual que material.
Pero, en todo caso, es evidente que nuestros mayores disfrutaban en esos tiempos de unas calles y unos espacios m?s soleados de los que hoy disfrutan los ribadenses. Y esta carencia es consecuencia de la mala gesti?n de los pol?ticos, de ahora y de antes, responsables del modelo de crecimiento vertical que han elegido para la villa.
Los espacios libres, por habitante, de los que la sociedad de entonces pod?a disfrutar eran mucho mayores de los que hoy se dispone. Y eso ocurre por la tradicional falta de previsi?n de los gestores municipales, ocupados en la indiscriminada concesi?n de licencias sin preocuparse de las oportunas reservas de suelo.
Los ribadenses de los tiempos pasados pod?an dormir tranquilos amparados por la vigilancia de los serenos. La desidia de los gestores de ahora abandona la tranquilidad nocturna de la villa a merced de los v?ndalos, para favorecer los intereses de algunos.
Antes la gente no ten?a problemas con la circulaci?n porque dispon?a de espacios variados y c?modos para circular y aparcar. La falta de previsi?n de los actuales gestores no ha sabido estar a la altura de las nuevas exigencias de los tiempos de hoy y han convertido esta villa en un lugar saturado de coches que buscan desesperados un camino para llegar a su casa o un espacio en donde aparcar.
En aquel entonces, el desarrollo urban?stico de la villa manten?a un ritmo l?gico y sostenible, en consonancia con el crecimiento del padr?n municipal, que marcaba la pauta del crecimiento, dando respuesta as? a las necesidades del aumento normal de la poblaci?n. La enorme oferta actual de crecimiento, sin control alguno por parte de los ?ltimos gestores municipales, camuflada bajo pron?sticos de desarrollo econ?mico y de creaci?n de puestos de trabajo, es presentada, y aun fomentada, como soluci?n ?nica a los problemas de subsistencia y modernidad, a costa del patrimonio medio ambiental de la villa, de la r?a y del entorno.
Esta idea de desarrollo, mal entendida por los gestores de los ?ltimos tiempos, ha contribuido a sacrificar, no s?lo el desarrollo armonioso de la villa y de su entorno, en consonancia con la tradici?n urban?stica que ten?a, sino tambi?n la mayor belleza de Ribadeo, que es su r?a, en aras de un falso progreso. El hecho, pues, de que se superaran aquellas lacras end?micas de los a?os pasados de la posguerra, de triste recuerdo, no se debe a la m?s o menos acertada gesti?n de los alcaldes, sino a las circunstancias derivadas del progreso y del bienestar general de todo el pa?s.
Por eso, ?humanizar Ribadeo? quiere decir recuperar ese tipo de villa y ese marco de convivencia que contribuyeron a hacer m?s humana la vida. Y eso, contra lo que piensan algunos, nada tiene que ver con el supuesto bienestar econ?mico,

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