Martes, 30 de enero de 2007

CALENTANDO MOTORES

CALENTANDO MOTORES

Faltan ya pocos meses para las elecciones locales. Los partidos pol?ticos, aspirantes a instalarse en esos palacios de oro que son los concejos, sostenidos con el sudor del pueblo, empiezan a calentar motores. Otra vez querr?n convencernos, con sus iniciativas estrella, de que pretenden servir a los ciudadanos, ocultando que a lo que realmente aspiran es al poder. Dedicar?n el tiempo que falta a intentar seducirnos con su constante aparici?n en los medios y su fren?tica actividad que no pueden disimular. Una forma sutil de enga?ar a la gente. Aunque no siempre da resultado, como algunos saben por experiencia.
Uno de los competidores, en Ribadeo, es el PSOE del Sr. Vacas, con un aspirante repetidor que consumi? tres largos a?os, diciendo a todo ?si-si?, y sin hacer nada. Tres largos a?os dedicados a improvisar y a viajar constantemente por Europa adelante, con su escolta de funcionarios, en busca de raros hermanamientos y ascensores, mientras abandonaba la gesti?n de la alcald?a. Siempre presente en los juzgados, se dedic? a promover escandalosos salarios para sus funcionarios amigos, de graves secuelas para el futuro del consistorio, al que no defendi?, como era su obligaci?n. ?Y qui?n no recuerda su enorme inter?s por sacar adelante aquellas urbanizaciones famosas, que ahora la Xunta le deneg?? El principal criterio inspirador de su Plan de Urbanismo no fue dar respuesta a las demandas reales de la poblaci?n, sino complacer, sin decirnos porqu?, los intereses de las grandes inmobiliarias. Olvid? sus promesas de hacer viviendas sociales para los necesitados y se puso del lado de las constructoras para hacer residencias de lujo para los ricos que vienen de fuera. ?Y qu? hizo de su programa? Traicion? su compromiso electoral con los ribadenses. Los grandes retos que Ribadeo ten?a pendientes, ah? siguen, sin resolver. El Pol?gono Industrial que no arranca, el PXOM que va para largo, la Circunvalaci?n que no avanza y el juzgado que est? esperando tiempos mejores. El resultado de su gesti?n fueron unos impuestos mucho m?s elevados, unos edificios m?s altos, ilegalidades en la construcci?n y un concejo m?s sucio y m?s endeudado, y el cierre del puerto de Mirasol. Y mientras que en su discurso de investidura nos promet?a el para?so con su gesti?n, el alcalde se dedic? a vivir en el limbo con sus viajes, haci?ndonos pasar un infierno con los impuestos y su mala gesti?n. ?Qu? oferta nos puede hacer ahora, que sea cre?ble?
Y en cuanto al BNG, ni llen? las expectativas de sus afiliados, ni tampoco las esperanzas que el medio rural ten?a depositadas en el. Lo que hizo fue cargarnos con el peso de la dedicaci?n exclusiva de su candidato, para lo que tuvieron que subir los impuestos a los ribadenses. Pretendi? su candidato humanizar Ribadeo, arreglando calles y poniendo arbolitos y bancos por todas partes. Pero olvida el BNG que el verdadero camino para humanizar Ribadeo es lograr que los edificios tengan menos alturas, que la villa tenga m?s y mejores parques y aparcamientos y que la gente pague menos impuestos. En su encomiable lucha por conseguir un Plan de Urbanismo decente, y controlar los oscuros intereses del Vacas, que iban por otro camino, acab?, finalmente, cediendo a las pretensiones de ?ste. De esa claudicaci?n naci? el bodrio de Plan que, finalmente, la Xunta les rechaz?. Una claudicaci?n que le permiti? a su candidato conservar as? su jugosa canonj?a como premio al apoyo prestado al alcalde. Y ah? est? el PP, que aspira, de nuevo, a ponerse al servicio del pueblo. Durante todo este tiempo, hizo un dif?cil y serio trabajo de oposici?n, aunque complaciente y ambiguo en muchos casos. Recu?rdese, sino, su inexplicable abstenci?n en la votaci?n de los convenios urban?sticos. Pero, eso s?, hizo una cosa muy importante: no enga?ar a los electores, como hizo el PSOE del Vacas. Pero, ?le habr?n servido estos cuatro a?os de traves?a en el desierto para purificar sus actitudes y aspirar otra vez a un futuro gobierno en el que los errores del pasado no vuelvan a tener cabida y Ribadeo vuelva a ponerse en camino, despu?s de cuatro a?os de inactividad y de improvisaci?n? El tiempo nos lo dir?.
Y una cuarta opci?n parece aspirar a participar en la lucha. Un candidato a estrenar. ?Va, como otros muchos, en busca de esa mina de oro que es el concejo o busca servir a los ciudadanos? El tiempo nos lo dir?. Veremos cual es su programa y la confianza que nos merece. De todas formas, parece que los pactos se imponen de nuevo. ?Pero, estar? Ribadeo avocado, otra vez, a un futuro gobierno en el que toda discrepancia e ideolog?a ha de ser sacrificada en aras de unos pactos que s?lo sirven para alcanzar el poder? Y si es as?, si hay que pactar, ?qu? sentido tiene votar a unos o a otros? Si no se respetan las diferencias de criterios e ideolog?as, ?en qu? se diferencian unos candidatos de otros?
Todos ellos nos volver?n a ofrecer otra vez sus programas. El pueblo quiere saber qu? piensan hacer, si llegan a gobernar, con la vivienda, las infraestructuras, el urbanismo, los impuestos, la limpieza, el medio ambiente, los ruidos, la participaci?n ciudadana o la gesti?n de los servicios. Es decir, propuestas claras y concretas de c?mo resolver los problemas que nos rodean. Y el pueblo les dar? su respuesta. Con su apoyo al que lo merezca o, quiz?s, desenga?ado, con su voto en blanco a todos ellos.-Jos? M? Rodr?guez

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