Jueves, 27 de septiembre de 2007

CIEN DIAS DESPUES

CIEN D?AS DESPU?S Pasaron ya los famosos cien d?as de gracia que se les concede a los gobiernos cuando se estrenan. Los datos sobre los resultados de estos cien d?as no parecen ser relevantes en el cumplimiento program?tico del BNG gobernante. Pero tampoco parece que se hayan cometido errores serios o chapucer?as que arrastren consigo un coste social. Parece seguro, pues, que si ahora se hiciera una encuesta la nota media podr?a llegar f?cilmente al aprobado y con perspectivas de evoluci?n positiva.
Pero la calma suele ser casi siempre el preludio de la tormenta. Es la ley del p?ndulo. Algunos de la oposici?n, resentidos sicut canis reversus ad vomitum suum, van a presentar batalla, sin importarles quien salga perjudicado. Y quien da la cara es el portavoz de la UPRI, Francisco Rivas, aunque no sabemos si lo hace en nombre propio o habla por boca de ganso. El pueblo ha de estar presto a observar los movimientos futuros para juzgar.
Un tema que hab?a quedado aparcado en espera del resultado electoral vuelve a estar ahora de actualidad. Acaba de ser presentado para volver a ser tratado en el pleno municipal el tema de los edificios llamados ilegales. Los dona ferentes no duermen y reclaman lo suyo. Se pide legalizar los edificios que no se ajustaron a las normas vigentes impuestas por el Plan de Urbanismo vigente. Edificios que se construyeron al margen de la legalidad, mientras ciertos alcaldes miraban para otro lado con las manos abiertas detr?s. Se pide una modificaci?n del Plan General para que esos edificios puedan entrar en la legalidad por la puerta de atr?s, sin tener en cuenta, ni el agravio comparativo que eso implica para aquellos constructores que respetaron las normas, ni los efectos perjudiciales que se van a seguir para la villa. Estamos ante el peligro de una posible toma de acuerdos que pueden significar que se puedan seguir cometiendo impunemente irregularidades futuras. Estamos ante el tratamiento de unas irregularidades que significaron millonarias ganancias para algunos a costa del quebrantamiento de las normas, sin que ahora ni se les obligue a retornar a la legalidad, ni se les imponga sanci?n alguna por tales quebrantos, como ser?a reintegrar al concejo el importe de la plusval?a que percibieron por dichas irregularidades. Estamos ante una disimulada usurpaci?n de las normas. Y aunque la modificaci?n sea legal no es ?tica, como nos ense?a S?neca cuando dice: ?Quod non vetar lex, hoc vetat fierit pudor?, ?no siempre lo que es legal es moral?.
Y mientras tanto que acechan pr?ximas tempestades en el horizonte, las fiestas de Ribadeo pasaron sin pena ni gloria. Unas fiestas en el que hoy lo comercial priva sobre lo l?dico y lo art?stico, adjudicando a lo comercial los mejores espacios que tiene la villa en detrimento de lo art?stico, y que nos hace recordar y a?orar otros tiempos pasados. Se ha ca?do en un excesivo af?n recaudatorio en menoscabo de lo que antes eran las fiestas: el p?blico reunido en el parque escuchando las intervenciones de los conjuntos musicales. ?No ser? hora de recuperar el antiguo estilo de celebrarlas?
Se acaba de tener lugar un nuevo intento en Madrid para promocionar tur?sticamente el reci?n formado Club de las Villas Marineras de la Espa?a Verde, del que Ribadeo forma parte. Su objetivo es dar a conocer los aspectos y curiosidades m?s sobresalientes de las villas que forman el Club y potenciar sus productos estrella con el fin de atraer turismo desestacionado. La idea no es mala. Pero, ?cuenta Ribadeo con las infraestructuras necesarias para acoger a estos posibles turistas y evitar que con el turismo crezcan los problemas, o es s?lo un intento para la galer?a y una excusa para divertir a los pol?ticos como pas? tantas veces? Mientras tanto, Ribadeo vuelve otra vez a su vida normal y acad?mica, recuperando la monoton?a oto?al, sin que el reconocimiento internacional de la UNESCO sobre la cuenca del R?o Eo como Reserva de la Biosfera le haya quitado los sue?os. Quiz?s, escarmentado de tanta protecci?n incumplida y tanto abandono, deje ya de tomarse en serio estas cosas. Total, como dijo recientemente una consejera del Principado, ?es un t?tulo honor?fico?. Una expresi?n que refleja el poco inter?s de las Administraciones por este tema, como lo confirman las ?ltimas actuaciones sobre la R?a de Ribadeo. Al fin, como dice el viejo refr?n, ?cuando el abad juega a los naipes, ?qu? har?n los frailes??. - Jos? M? Rodr?guez

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