S?bado, 20 de octubre de 2007

VOLVER A LAS ANDADAS

VOLVER A LAS ANDADAS

Las formaciones pol?ticas del PSOE y de la UPRI, cogidos de la mano como dos enamorados, vuelven ahora a las andadas intentando obligar al alcalde de Ribadeo a aprobar la modificaci?n del actual plan de urbanismo, mediante un plan especial, para poder legalizar ciertos edificios que en Ribadeo se construyeron al margen de la legalidad. Alguno, incluso, con una sentencia judicial firme de demolici?n que el Sr. P?rez Vacas no se atrevi? a ejecutar durante su mandato.
Retomo con este comentario, por la importancia del tema y su gravedad, lo que hace d?as manifestaba en este mismo medio.
Porque, en el fondo, de lo que se trata es de una situaci?n de indisciplina urban?stica, que se tolera a algunos constructores, dot?ndolos de cierta impunidad, mientras que al ciudadano de a pie se le exige un cumplimiento riguroso de las normas en vigor. Una sensaci?n de impunidad por la que algunos pudieron hacer lo que quisieron, esperando que luego se les adaptara la norma a sus intereses, como pretenden hacer ahora las citadas formaciones pol?ticas. Estamos ante un caso de un grave insulto a la mayor parte de la ciudadan?a que cumple la ley. Y lo que los ciudadanos queremos es una administraci?n local que respete la ley y tenga as? autoridad moral para hacerla respetar y fomentar su cumplimiento por parte de todos.
Como dec?a en mi anterior intervenci?n de hace d?as, tratar ahora de imponer una amnist?a legalizando estas construcciones que se hicieron al margen de la ley, crea ciertas expectativas hacia futuros comportamientos corruptos y alienta a otras personas para seguir infringiendo la ley. Porque se da pie a la idea de que, m?s tarde o m?s temprano, aparecer?, o se le har? aparecer, alg?n gestor p?blico oportunista que plantear? una nueva amnist?a para burlar otra vez la ley. Y as?, mientras no se corrija de una vez este end?mico mal, se continuar? eternamente con la rueda de corrupci?n.
Los efectos que estas actitudes corruptas conllevan no son peque?os. Porque, a parte del da?o urban?stico que implican para esta villa, crean graves situaciones de fricci?n entre las distintas fuerzas pol?ticas en el concejo, como est? ocurriendo actualmente en Ribadeo, y producen, al mismo tiempo, una fuerte fractura social entre los partidarios de su legalizaci?n y los que se oponen a ella. Y, sobre todo, se produce una situaci?n que crea alarma social. Una alarma social que no se ve justificada por el n?mero m?s o menos importante de los perjudicados, porque, como dice el adagio latino, magis vel munus non mutat speciem.
El argumento que en que se apoyan los partidarios de la amnist?a general no es otro m?s que solucionar el problema a los compradores de las viviendas afectadas. Una actitud muy humana, pero que en el fondo lo que disfraza es el amparo de los especuladores. Es verdad que no son los compradores de las viviendas afectadas los que han de pagar las consecuencias de estos abusos, porque no son ellos los que deben pagar las ilegalidades cometidas por unos constructores que s?lo ellos, y quienes se lo permitieron facilit?ndoles un urbanismo a la carta, se vieron beneficiados. ?Y a cambio de qu?? ?C?mo se va a compensar a los afectados y a la misma villa de Ribadeo por las plusval?as que generaron los especuladores y lo construido por ellos al margen de la legalidad? En este tema de ilegalidades hay responsables directos y subsidiarios. ?En d?nde estaban los alcaldes y los t?cnicos responsables que permitieron tales abusos? Estamos ante una situaci?n de fraude de ley, en la que, por supuesto, la ?nica soluci?n es la aplicaci?n de la norma burlada. Y quieren ahora estos ediles sacarles las casta?as del fuego a los especuladores, legalizando lo que es ilegal, a costa del futuro de Ribadeo. ?Es ese el sentido que estos representantes del pueblo tienen de la ?tica que debe acompa?ar sus actuaciones pol?ticas? Como dec?a en mi anterior intervenci?n, glosando a S?neca, ?aunque esta soluci?n que proponen fuera legal, no ser?a ?tica, porque no siempre lo legal es ?tico.- Jos? M? Rodr?guez

Comentarios

Añadir un comentario