S?bado, 15 de diciembre de 2007

AMBIENTE DE NAVIDAD

AMBIENTE NAVIDE?O

Mientras el mundo sigue revuelto con los grandes temas sin resolver, la econom?a haciendo agua por todas partes, la emigraci?n huyendo del hambre y de la miseria, exponiendo todos los d?as sus vidas en los cayucos en su lucha por una vida mejor, las guerras y el terrorismo haciendo jirones las vidas humanas, mientras esto sucede, digo, en Argentina Kircher entrega el poder a su se?ora como quien le pasa el bollo para el desayuno, en Rusia el presidente Putin nombra presidente a Medvedev y Medvedev nombre a Putin primer ministro y en Polonia los hermanos Kaczynski llegaron a reunir Presidencia y Gobierno en una misma familia. Todo para perpetuarse en el poder ante la pasividad del pueblo. Y hasta en la misma Iglesia hay quien percibe indicios de nepotismo en el nombramiento de los obispos. Todo como en los viejos tiempos de la Edad Media, pero ahora disimulados por la democracia.
Y ya en nuestra patria, Espa?a, agitada por las olas del terrorismo, navega a la deriva sin que los dos capitanes logren ponerse de acuerdo sobre la singladura a seguir en puntos como el terrorismo, la econom?a o la divisi?n territorial.
Y mientras esto pasa en el mundo, nosotros aqu? en Ribadeo, en este suave clima invernal que disfrutamos, poco a poco nos vamos acercando a la Navidad. En este ambiente sereno, de aparente tranquilidad pol?tica, la gente se dispone a hacer acopio de lo necesario para celebrar estas fiestas sin desequilibra la econom?a familiar. Se trata de adaptar la cesta de la compra a las posibilidades reales de cada familia. Sin renunciar a los ritos que exige una celebraci?n como esta, se impone la moderaci?n en los gastos superfluos. Una actitud que el propio regidor municipal parece compartir con la aparente austeridad en la decoraci?n ambiental de estas fiestas. Los tiempos que corren no est?n para aventuras. La energ?a es muy cara y su producci?n muy lesiva para el CO2. Por eso conviene esforzarse en evitar el abuso que, muchas veces, se hace de la energ?a, con el consiguiente da?o para el bolsillo y el medio ambiente. Y menos mal que la revisi?n de la memoria hist?rica no lleg? a?n a meterse con los embalses, otra herencia del franquismo. La rutina diaria con que discurre la vida social estos d?as en Ribadeo no se ve alterada por nada. La gente se mueve tranquila, dedicada a sus trabajos y labores. Salvo algunos casos de grave enfermedad que se est?n dando ?ltimamente, muy comentados en las tertulias por su impacto social, parece que la rutina de la vida diaria se convierte en norma de convivencia sin que nada presagie la proximidad de estas fiestas. ?nicamente se ve alterada con la celebraci?n de algunos actos culturales, como el fen?meno del ?contacontos?, tan de moda actualmente, con el que la concejal?a de cultura trata constantemente de entretener a los vecinos, sustituyendo as? la tradicional funci?n de los abuelos. Pero en el ambiente de estas fiestas se palpa cierta actitud de pasividad, ?fruto, acaso, de los malos presagios que se avecinan?
Los mismos partidos pol?ticos de la localidad, entretenidos en el estudio del tan llevado y tra?do Plan de Urbanismo, est?n contribuyendo con sus actitudes de suavidad y tranquilidad aparente, y parece que tambi?n con sus acuerdos, a que esta atm?sfera de paz que se palpa entre los vecinos no se vea alterada con sus crispadas manifestaciones, tan frecuentes en otros tiempos pasados. Esperemos que nos permitan pasar estos d?as tranquilos para que la gente pueda disfrutar con paz y tranquilidad de sus vacaciones, de sus celebraciones familiares y de sus sanas diversiones con los amigos. Pero la calma suele ser, casi siempre, preludio de la tempestad. La paz tiene fama de ef?mera. Y pronto veremos como, otra vez, se agitan las tranquilas aguas de la pol?tica empujadas por vientos huracanados.
Feliz Navidad.

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