S?bado, 12 de julio de 2008

UN NUEVO ESTILO DE GOBERNAR

Parece evidente que al gobierno del BNG le va a resultar difícil cumplir todo el programa electoral diseñado para esta legislatura. Y no por falta de voluntad sino por la sencilla razón de que los electores, aunque le dieron el placet para gobernar, lo condenaron a hacerlo en minoría. Y gobernar en minoría supone una grave limitación para el total cumplimiento de las promesas electorales.

            Pero hay que reconocer que a pesar del exiguo número de concejales de que dispone dedicados a la compleja gestión del concejo, sólo cuatro, el gobierno del BNG de Ribadeo se está definiendo como el gobierno más eficaz y dinámico de los últimos tiempos. Y a pesar de las carencias que le impone el estar gobernando en minoría, son muchos los frentes que tiene abiertos y a los que está entregado, muchos de ellos heredados de la mala gestión del gobierno anterior. Pero la gerencia de este alcalde, que sabe ejercer el gobierno suaviter in modo et firmiter in re, se está demostrando eficaz haciendo frente a los muchos y graves problemas heredados de antes.

            Por vez primera en la historia reciente de Ribadeo, este alcalde, inmune a la ancestral desconfianza que padecieron sus antecesores, siempre reacios al diálogo con el pueblo que los había votado, rompe con ese molde de incomunicación con el pueblo para cumplir su promesa electoral de darle cuenta, año tras año, de la gestión realizada. Por eso decidió reunirse con los vecinos para informales de su primer año de gestión y del balance anual de actividades, así como de los proyectos a desarrollar en el futuro inmediato y, finalmente, someterse a las críticas y a las preguntas de los vecinos. Algo desconocido hasta ahora en la reciente historia de Ribadeo.

            Estamos ante un nuevo estilo de gobernar. Un nuevo talante que se percibe, tanto en los plenos del consistorio como en su relación con las asociaciones de vecinos, a las que prometió un diálogo permanente y sin límites.

            La programada reunión con el pueblo, fruto de su promesa electoral, tuvo lugar el pasado día 3 de julio, en el salón de actos de la Casa del Mar. Le acompañaban los tres concejales de su grupo de gobierno. Desgraciadamente la respuesta del pueblo a esta novedosa iniciativa de su alcalde fue nula. Sólo unas 20 personas acudieron al acto.  Una nueva demostración del pasotismo de los vecinos que, ante la oferta de diálogo de su alcalde, miran para otro lado. Un pueblo que se pasa la vida mirando para su ombligo sin interés por la gestión del alcalde que, al fin y al cabo, es la persona que representa y gobierna nuestro concejo, independientemente de su propia ideología y del partido en el que milite.

            En sucesivas intervenciones el equipo de gobierno, empezando por el alcalde, fue dando cuenta detallada a los asistentes de los eventos producidos en su primer año de mandato así como de sus proyectos para el futuro. Puntos importantes, como el desarrollo del PXOM, con sus innumerables errores, pero del que todos los grupos políticos son por igual responsables. Pretender, como quieren algunos, que el alcalde cargue ahora con las muchas incorrecciones que contiene no deja de llamar la atención, cuando todos sabemos que sus enormes defectos y carencias ya vienen arrastrados de los anteriores mandatos. No ha de olvidarse que también es el Plan del PP y del PSOE, que se cansaron de viajar a las oficinas de la empresa redactora, en A Coruña, para regresar sin enterarse de los errores que contenía.

            Finalmente fue respondiendo el alcalde, junto con los demás concejales, a las preguntas que el público les formuló. A una pregunta sobre la viabilidad del ascensor que se pretende instalar en la Atalaya, fruto de las brillantes ideas del regidor anterior, confesó el alcalde desconocer los efectos económicos que su funcionamiento supondría en el futuro para el concejo ni aclaró si sus prestaciones justificarían tales gastos. Una respuesta que no parece respaldar la continuidad de un proyecto cuyos efectos económicos y viabilidad se desconocen. Cargar al concejo con esta hipoteca, sin garantía sobre su viabilidad, me parece una auténtica irresponsabilidad.

            Y así, con este acto, dio cumplimiento el BNG a una de sus promesas electorales. Un acto que sirvió para demostrar que el comportamiento de este alcalde era merecedor otro pueblo más participativo y menos pasota que este que le tocó. Al revés de lo que se dice en el Mío Cid: ¡Qué buen alcalde si hubiera buenos vasallos! Pero, como le decía Sancho a su señor don Quijote, “el sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertos”.-José Mª Rodríguez

           

 


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