Jueves, 07 de agosto de 2008

EL TOP?NIMO "VAL DAS EGUAS"

El Nomenclátor de Galicia, órgano en el que se recoge la toponimia oficial de Galicia, adjudica el nombre de Val das Eguas a un pequeño núcleo rural de la parroquia de Vidal, en nuestro vecino concejo de Trabada, situado en las cercanías de la capilla de San Fernando, de tanta tradición en la comarca por la feria anual que se celebraba en sus proximidades. Y aunque casi nunca escribo sobre topónimos ajenos a nuestro concejo, me movió a ocuparme de él una charla informal que mantuve con mi amigo Pancho Campos, persona apasionada por estos temas, mientras compartíamos unos momentos en torno a un café.                                                                                                                          A simple vista el significado de este nombre no tiene secretos y su etimología parece evidente. Pero en toponimia, como en tantas otras cosas de la vida, las cosas no siempre son lo que parecen. Y este caso no es una excepción a este principio. Es evidente que aunque estos parajes en los que se encuentra este núcleo rural se prestan para la presencia de este tipo de animales, que sin duda andarían sueltos por esos montes en tiempos pasados, la denominación de Val no se adapta semánticamente a la configuración orográfica de ese terreno que, más que un valle, forma una encañada entre montañas por la que discurre un riachuelo.

            Los datos documentales más antiguos que yo conozco sobre este topónimo aparecen citados en el Catastro del Marqués de la Ensenada, del año 1749. Este Catastro contiene una relación nominal detallada del inventario de los bienes existentes en cada parroquia. La recogida de datos no está exenta de cierta arbitrariedad ortográfica, fruto muchas veces del limitado conocimiento que el funcionario escribiente tenía de nuestra lengua gallega y que quedó plasmado en las diversas formas con las que se recogen nuestros topónimos. Abundantes anomalías a las que tampoco son ajenos los vecinos informantes que intentaban responder a las preguntas de los técnicos foráneos con un castellano que no dominaban. Fruto de estas actitudes son las diversas formas con las que se recogen muchos de nuestros topónimos, como es en el caso que nos ocupa, que viene reflejado en ese catastro como Bao das Eguas, Bao dasieguas, Bao das Yegoas, Bao de las Yeguas, Bao das Yeguas, Bao das Zeguas, etc.

            La forma Bao que adopta este nombre en el documento citado ya nos pone en el verdadero camino hacia el origen de este topónimo, que nada tiene que ver con ningún valle como parece deducirse a simple vista de la forma de este nombre, en cuanto que valle está definido como una llanura de tierra entre montañas normalmente recorrida por una corriente de agua. El descuidado y relajado uso popular del este nombre, así como la pérdida de su significado original, es responsable, sin duda, de su cambio por la forma actual. Un simple caso de etimología popular debido a la fácil confusión entre Bao y Val.

            El origen de este topónimo hay que buscarlo en la palabra latina Vadum ‘vado’, ‘lugar poco profundo por el que se puede atravesar una corriente de agua’. Una palabra latina derivada probablemente de la raíz paleo europea *wad-. En su evolución al gallego esta palabra latina perdió la -d- entre las vocales, fenómeno muy corriente en la evolución del latín al romance, como frigidum > frío o radicem > raíz. Y así, suprimida la -d-, nos encontramos ahora con la forma gallega Vao, con el significado de ‘vado’.

            Aunque Vadum no significa propiamente ‘río’, sino ‘paso’ y como mucho ‘fondo de un río’, su relación con el agua es más que evidente por lo que su valor hidronímico está demostrado. Y lo mismo cabe decir de su derivado gallego Vao, nombre con el que, por otra parte, se denomina a varios ríos gallegos, como el Baos, río que nace en Campo do Oso y desemboca en el Masma después de atravesar el valle de Lourenzá; o como el Bao, río de la comarca del Xallas, afluente del Beba; o el Bao, río que nace en el Xistral y que desemboca en el Ouro. Y en nuestro propio concejo de Ribadeo tenemos un riachuelo llamado Bao que nace en Cereixido, y desemboca en el Suferreira que dan origen ambos al Rio Pequeño de Vilela.

            La variante gráfica de Bao o Vao carece de importancia dado que la confusión y vacilación entre las dos grafías, b y v, es normal en esa época, no llegando a fijarse la norma sobre su uso hasta años más tarde.

            Estamos, pues, ante un nombre que nos habla de un vado por donde las yeguas que apacentaban por esos agrestes parajes solían cruzar el riachuelo que separa esas montañas. Esperemos que la Comisión de Toponimia de la Xunta de Galicia tome en consideración el cambio de topónimo, oficializando el de Bao das Eguas en consonancia con sus orígenes, en vez del actual Val das Eguas que para nada se corresponde ni con la documentación más antigua que tenemos de este topónimo ni con la semántica.- José Mª Rodríguez

 


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