Domingo, 08 de noviembre de 2009

UN GERI?TRICO NUEVO PARA RIBADEO

            Uno de los males endémicos de Ribadeo es la falta de previsión de algunos de los anteriores alcaldes. Alcaldes que gastaron su tiempo y sus energías dedicados a otros temas, electoralmente más rentables, e invirtieron los recursos municipales en otras actuaciones que creyeron más ventajosas. Esa es la causa de que Ribadeo y su comarca se encuentre a estas alturas huérfana de un establecimiento geriátrico, moderno y adaptado a las actuales necesidades, para dar solución a este problema que está padeciendo la población actual. ¡Qué pena produce pensar en todas esas personas, hijas de Ribadeo y  amigas nuestras, diseminadas por otros establecimientos de la comarca, alejadas de su medio vital, sin que su próspera y pujante villa natal supiera ofrecerles una solución digna para sus últimos días! Un problema ante el que no faltaron personas privadas, como el Sr. Tojal, que en su día se interesaron por ofrecer soluciones concretas mediante donación de terrenos y que, ignoramos las razones, no fueron tomadas en cuenta por los responsables de entonces. 

            Sin ignorar otras excelentes actuaciones hechas en la villa de Ribadeo por alguno de los anteriores alcaldes, hay que destacar que tuvo que ser el actual gobierno del BNG el que demostró una mayor sensibilidad hacia este problema de la tercera edad, que consiguió sacar adelante un Convenio entre el Obispado de Mondoñedo y la Xunta de Galicia para destinar la rectoral de Ove, situada en las afueras de la villa, a Centro de Alzheimer.

            Es actualidad estos días la petición de UPRI de cambiar las finalidades de los dos Convenios hechos entre el Concejo con el Obispado para dedicar la rectoral de Ove a Albergue de Peregrinos y el Colegio, situado en zona urbana, a Centro de Alzheirmer. Argumenta esta formación política, secundada por varios colectivos de vecinos, que es más propio ubicar el Centro de Alzheimer en la villa para facilitar así la proximidad de los acogidos al casco urbano de la villa; mientras que la rectoral de Ove, situada en las proximidades del Camino de Santiago, sería el lugar más apropiado para acoger a los peregrinos. Y vistas así las cosas, parece ser una propuesta razonable de quienes solicitan el cambio. Pero, a mi modo de ver, hay una tercera opción a contemplar, distinta de estas dos, que debería ser la primera.

            El planteamiento correcto que se debería hacer para dotar a Ribadeo de un geriátrico amplio y moderno no es elegir entre el antiguo Colegio de la villa o la finca de Ove. La proximidad al centro urbano no es ya un requisito indispensable para la movilidad de los residentes. Existen medios de locomoción capaces de solucionar este problema. Son otros los requisitos que debe reunir un geriátrico moderno y que ninguna de las dos soluciones anteriormente propuestas puede ofrecer. Las condiciones y las necesidades del sistema de vida actual y los modernos instrumentos y medios necesarios que aporta la ciencia para paliar los muchos problemas y carencias de la tercera edad hacen necesaria la construcción de un nuevo geriátrico, un edificio grande, de nueva planta, con mucha luz y grandes espacios adaptados a las condiciones de vida de los ancianos, dotado de amplias zonas de esparcimiento, como jardines, paseos, etc. Condiciones estas que ninguna de las dos soluciones antes apuntadas puede ofrecer. La solución propuesta por UPRI es, sin duda, aceptable a falta de otra mejor, pero no pasa de ser una solución de emergencia, impropia de una villa como la de Ribadeo y cabeza de una comarca con alto crecimiento demográfico. Para ver geriátricos modélicos no hace falta viajar a Perugia, como se hizo con el funesto ascensor de la Atalaya, sino que en las comarcas vecinas existen algunos de reciente construcción que nos pueden servir de modelo referencial, como el de Bretoña o el de Ferreira do Valadouro. Los propios viejos edificios dedicados a este fin, heredados de siglos pasados, son un ejemplo que nos marca el camino a seguir en la actualidad, pues ya entonces gozaban de grandes espacios y jardines para paliar la reducida movilidad de la vida de los ancianos y alegrar el ocaso de sus vidas.

            En este sentido un gran pacto y un gran esfuerzo entre todos los grupos políticos municipales sería el punto de partida ideal para conseguir este ambicioso objetivo. Abandonar por una vez las zancadillas y las conveniencias políticas, personales y partidistas, y  llegar a un acuerdo entre todos para tratar de dotar a Ribadeo de un geriátrico capaz y moderno sería lo más sensato y lo que el futuro de Ribadeo demanda.- José Mª Rodríguez


Comentarios

Añadir un comentario