Lunes, 13 de junio de 2011

UNA NUEVA ETAPA

??????????? Decir que los ciudadanos est?n hastiados de la clase pol?tica no es ning?n t?pico. Es una triste realidad que todos los d?as se palpa en el ambiente, en las tertulias del caf?, en los art?culos de opini?n, en los comentarios de la calle y en las indignadas protestas de los ciudadanos. La misma presencia de los Indignados en las calles y plazas de toda Espa?a son prueba evidente del general descontento de los ciudadanos. El alto puesto que ocupa este rechazo social a la clase pol?tica, en la escala de las encuestas del CSIF, lo demuestra. Las razones y causas por las que se lleg? a esta repulsa de la clase pol?tica son muchas y evidentes. Est?n en la memoria de todos.

??????????? Y en este ambiente de rechazo y repulsa el pueblo de Ribadeo acaba de elegir a su alcalde. Los electores, por una gran mayor?a, ha se?alado a su candidato preferido para dirigir los destinos de la res p?blica de nuestro concejo durante estos pr?ximos cuatro a?os. El agraciado ha sido Fernando Su?rez Barcia, candidato del BNG en las elecciones y que ya gobernaba los destinos de este concejo en el mandato anterior. Suya es ahora, junto con los seis concejales de su partido que le acompa?an, la responsabilidad de dirigir los futuros destinos de Ribadeo.

??????????? La declaraci?n de intenciones hecha por el candidato elegido en su brillante discurso de investidura marca un nuevo hito esperanzador en esta nueva etapa por sus promesas sobre las nuevas relaciones del concejo con los administrados. En sus manos est? que, al menos en el ?mbito local, los ciudadanos recuperen la confianza perdida en la clase pol?tica. S?lo una acci?n de gobierno basada en los principios de transparencia real y no simulada, igualdad de trato sin soslayadas discriminaciones, responsabilidad en la administraci?n de los recursos p?blicos sin concesiones a la apolog?tica partidista o a los caprichos personalistas, junto con una gesti?n austera y honesta como corresponde a estos tiempos de profunda crisis, puede devolver a la clase pol?tica el cr?dito perdido entre los ciudadanos. Teniendo en cuenta, para evitar el excesivo optimismo derivado del triunfo electoral, que no siempre el respaldo mayoritario de un pueblo a su pasado gobierno es garant?a de acierto en la gesti?n. Pues no necesariamente han de coincidir las opiniones y gustos mayoritarios de la gente, el ?panem et circenses? de los romanos, con las exigencias de un buen gobierno de la cosa p?blica.

??????????? En manos del alcalde est? que el comienzo de esta nueva etapa pueda ser esperanzador para Ribadeo. Las promesas de su discurso de investidura a los ribadenses ofrecen una nueva ilusi?n a una sociedad decepcionada por el comportamiento de la clase pol?tica. Sus promesas sobre las nuevas formas de ejercer la representatividad otorgada por las urnas tienen que verse respaldadas por su comportamiento pol?tico en su relaci?n con los administrados. El cumplimiento de la promesa, hecha en su discurso de investidura, de gobernar atendiendo las demandas sensatas y prioritarias del pueblo de Ribadeo en estos tiempos de crisis que se avecinan ser? estrechamente analizada por los vecinos de Ribadeo, despu?s da tantas experiencias, enga?os y fracasos sufridos en pasadas ocasiones.

??????????? Pero estas exigencias de la ciudadan?a al equipo de gobierno son extensivas, tambi?n, a los dem?s grupos pol?ticos, ahora en la oposici?n, que han recibido el respaldo de los ciudadanos. Desde su posici?n de vigilancia y control del gobierno local en el consistorio est?n llamados a contribuir con todas sus fuerzas a alcanzar los objetivos que afecten al bien de los ciudadanos, evitando asechanzas y zancadillas de puro desgaste en beneficio de sus opciones personales y partidistas. Elegidos por los ciudadanos, no para la defensa de sus propios partidos pol?ticos, sino para trabajar a favor del inter?s general, se espera de ellos su total disposici?n a colaborar todos juntos en la consecuci?n de los mejores objetivos para el concejo de Ribadeo.

??????????? Del buen uso que todos ellos hagan de la representatividad otorgada por los vecinos depender? la respuesta que deban recibir de los ciudadanos. El peligro de dejarse arrastrar por la complacencia y la adulaci?n el nepotismo y el abuso de poder, en detrimento de la lucha por los aut?nticos objetivos que demanda este concejo, deben poner en alerta a nuestros representantes, pues el poder que se les dio fue para servir y no para ser servidos.

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